jueves, 31 de enero de 2013

LA CALUMNIA




La Calumnia de Apeles por Sandro Boticelli (1495). 


Siempre he tenido debilidad por esta obra, desde hace muchos años. Su complejo significado, el movimiento delirante de los personajes, como interactúan entre ellos, las arquitecturas tan poderosas. Me parece de una extraordinaria elaboración y refinamiento, el trasladar a esta tabla los conceptos más abstractos del comportamiento humano. 
Es perfecta; su composición, su perspectiva, la atracción que provoca, los giros de los personajes, el color. Una obra de profundo significado, un tema difícil. 
¿Por qué un artista tan brillante como Boticelli , que realizaba sutiles bellezas y delicados paños transparentes, acepta el encargo de una obra de lectura y términos tan complejos?

Y ahora, no puedo dejar de pensar en ella. Todas las informaciones que actualmente llegan a mi por los distintos medios, me hacen y me obligan constantemente a recordar esta obra, en su rabiosa actualidad.

El tema es alegórico; se basa en una descripción literaria sobre una pintura de Apeles, pintor de la antigüedad, descrita por Luciano de Samosata en uno de sus Diálogos y mencionado en el tratado de Alberti, que aludía a la falsa acusación, de la cual fue víctima Apeles, al que un rival acusaba de haber conspirado contra Tolomeo Filopator. 
En la obra aparecen representadas diez figuras, identificadas perfectamente al gusto de la época y de la grácil mano del artista.

A la derecha rodeando al rey Midas (el juez malo), se encuentran la Ignorancia y la Sospecha. Frente a él se encuentra una figura vestida de monje al cual se le atribuyen varios significados pero todos similares, los historiadores no aciertan a concluir si es el Rencor, o la Ira. En el centro está la Calumnia que es representada por una joven que arrastra de forma inocente a un hombre desnudo que junta sus manos pidiendo clemencia. A nuestra protagonista la rodean la Envidia y el Fraude.
A la izquierda de la obra, una figura en negro que vuelve su mirada hacia atrás, es la Penitencia, este personaje andrajoso y con ropa pesada se encuentra encorvado frente a la luminosa figura final.

Siguiendo la lectura de esta obra de derecha a izquierda, tal y como yo lo he hecho, y analizando el profundo significado de la escena y la importancia de la representación de estos valores de la humanidad, es de suponer que al final sólo podremos encontrar una luz, deberíamos hallar La Verdad. Encontrar el significado real a lo ocurrido, esclarecer los hechos, encontrar a los culpables y exigir la única Verdad. Esto es lo que representa la figura final. Desnuda, con su mirada hacia el cielo y el dedo amenazante exigiendo respuestas, responsabilidades.


Han pasado cinco siglos desde que el genio del Renacimiento realizara esta obra.
Mucho tiempo para encontrar tantos paralelismos. 
Yo, amante del arte y de la belleza, encuentro en esta magnífica obra, una plasmación rotunda de nuestra sociedad. Pese a que en esta obra todo es ingenio y talento y en nuestra sociedad actual es todo mentira y falsedad. 
La Verdad frente a la incertidumbre que nos envuelve de forma permanente, frente a las constantes calumnias, fraudes y sospechas que han generado nuestros dirigentes con su mal proceder, su evidente engaño y falta de ética.

Una pintura fantástica, poderosa. No me digáis que no.

Actualmente se encuentra en la Galería Uffizi de Florencia. Yo propongo sacarla esta Semana Santa en procesión. Ya que, al igual que el Cristo Crucificado, La Verdad es la nueva mártir de nuestra sociedad.





martes, 15 de enero de 2013

LA GENERACIÓN DEL ORFI. MAMAS

Hoy cuando todas se han ido me he quedado un buen rato sola, observando los asientos vacíos que antes ocupaban mis amigas. Sentía frío, antes en su compañía hacía calor, notaba su energía, sus perfumes, sus ojeras, sus ganas de desahogarse, sus inquietudes. Con ellas todo lo mío parece insignificante. Cuando llego con mis paranoias y auto compadeciéndome de mis trillones de problemas, ellas con una sola de sus miradas, me reubican, me centran. De una forma a la que estoy acostumbrada y por ello pienso que no valoro lo suficiente. Ellas con la más absoluta de las acciones generosas me envuelven en mi misma. Me escuchan. Escuchar a los amigos, a la gente en general, es el primer paso del enriquecimiento personal, de evolucionar, de no caer en las rebajas mentales.
Si algo me gusta de nuestros desayunos, es mirarlas y descubrir como vamos envejeciendo, como maduramos juntas. Los putos 30, que Dios los ampare, muy desubicadas, criando y encajando laboralmente.  Los putos 40, crisis personales, crisis vaginales y crisis sociales. La mitad de la nada. Y ahora ahí están, cerquita, los jodidos 50, mas antes que después. 

-¿Qué hace una mujer a los 50?, ha preguntado hoy M.

-Ohhh, querida!! Muchas cosas!!. Todas al unísono. 
-Si, ya lo se, dice M. ¿Pero qué exactamente.?

MJ. analítica y hormonada, con la soja hasta las cejas, o eso se cree ella, iba a contestarle en una reflexión de marketing aprendida en las noches de guardia, tras visionarse el discurso de Steve Jobs en Stanford miles de millones de veces. Pero M. no la ha dejado hablar. 



Sabéis una cosa: - No me asustan los 50. De hecho quiero llegar cuanto antes y gritarlo a los cuatro vientos, como Carmen Lomana pero sin estirarme los pómulos hasta el coxis.
Quiero sentirme una nueva Alaska, una chica lovely con tanto hecho y tanto por hacer, quiero pasarme el día gritando, a Quién le importa lo que yo haga, a Quién le importa lo que yo diga.....

Todas la miramos fijamente, no está en éxtasis por la mierda de café jamaicano de contrabando del bar. No. Está brillante. 
Tiene una luz distinta. E incluso está más alta y con más patas de gallo.

M. cielo, ¿estás bien?, le pregunto.

No, está claro que no. Contesta.

-Llevamos años quejándonos de todo, ahora llevamos meses quejándonos de la edad, llevamos días quejándonos de los jeans de Mango que no nos caben, llevamos minutos quejándonos de los gases de anoche con las Mahou de la cena, frente a la tele, viendo el programa de Fran de la Jungla que está bueno que te cagas y todas queremos una jungla y después que aparezca el cochino y malhablado de Fran. En fin, no paramos de quejarnos.

-Buenoooooo, dice V. yo no veo al Fran ese, de lo que sea, yo solo veo el canal Divinity porque me gustan los anuncios.

M. mira a V. con cariño y le sonríe. 

Está claro que ha debido tener un encuentro en las redes sociales con algo parecido a la madre Teresa de Calcuta. Un día cualquiera por ese comentario M., que solo lee literatura francesa en lengua original, habría ignorado a V. hasta empequeñecerla.

-Ayer estuve toda la mañana en la planta de asistencia de día, del mejor hospital de esta región, en la planta 4ª, - empieza a contar muy lentamente. 
Esa planta está dedicada a oncología, es el lugar donde ponen los tratamientos como la quimio. Fui acompañando a una amiga. Ella tiene cáncer de mama en los dos pechos y está operada. 

V. al oír esto se agarra instintivamente sus dos tetas, decide permanecer así todo el relato.

M. continua, - como era temprano, no había mucha gente, todo está bien montado, amplio, tranquilo, no es nada cálido, pero tampoco triste.
Yo me sentía como una intrusa, como una pieza totalmente disonante en medio de un puzzle. Todo el mundo levantaba la cabeza a nuestro paso, los pacientes y los acompañantes. Estos todavía mas desgarradores que los propios enfermos. Yo no podía dejar de mirarlos, con esa resignación, conectados a una máquina que les proporciona angustia y malestar pero que en su infinita esperanza les garantiza su curación. Están aferrados a ella como una marioneta a los hilos que le dan movimiento.

Me he sentado como sin querer rozar la silla, como si aquello se pudiese contagiar, como si  mi gran pecado en esta vida fuese estar sana. 
Mi amiga ahora es plana, como una tabla de planchar. Tiene dos enormes cicatrices que le devoran la cabeza más que el tórax. Le gusta charlar sobre un viaje que hizo a una playa turquesa, donde se dejó llevar por una desbordante sensación de plenitud y realizó el primer topless de su vida. Se ríe a carcajadas. -Era fantástico, mis tetas flotaban en el agua y avanzaban por el mar al nadar como globos por un cielo de primavera.

Unas tetas, algo tan banal. ¿Qué son unas tetas?, ¿podemos vivir sin ellas?, ¿si nos dieran a elegir a cualquiera de nosotras, qué preferiríamos que nos apuntaran, qué preferiríamos perder? Con las cosas que contiene nuestro cuerpo tan absurdas y con nombres tan espantosos: duodeno, mesocarpios, anginas, bazos, tiroides etc...

¿Por qué el cáncer se ceba en las tetas de nuestras amigas? Joder! 
M. ha dejado la pregunta en el aire. 

Después de unos minutos sin saber qué decir y qué opinar, hemos cantado esta canción:


Y nos hemos puesto pavas....












domingo, 2 de diciembre de 2012

#MAEMIA

Ya me hubiera gustado a mi tener una profunda vida interior. No tener necesidad de aspectos mundanos ni de socializarme. Vivir de mis pensamientos y de mis silencios, sin molestar y sin que me molesten. Independencia obliga.
Pero ese lado mío tan mediterráneo, ese no poder no salir a la calle a pasear, ese no poder evitar leer la prensa compulsivamente y ser una friki de las redes sociales, me lleva inevitablemente a estar informada. Más de lo que yo quisiera y siempre menos de lo culturalmente correcto.
Por eso, hoy domingo, puedo hacer un repaso de la actualidad sin temor a equivocarme, una visión propia y totalmente objetiva de lo que sucede a mi alrededor, una super reflexión de analista-tertuliano de magazine de las mañanas de Antena3.

#estapasando

-Está de moda, más que de moda, está arrasando, un coreano estiloso que canta un tema lírico muy cautivador y envolvente, acompañado de una grácil coreografía donde el ritmo y los acordes desvelan un baile de una elevada intensidad técnica. Me consta que Mikhail Baryshnikov intenta quedarse con los derechos de dicha coreografía para su puesta en escena en el Metropolitan Opera House. El coreano y su tema responden al literario nombre de Gangnam Style.


-Siguiendo con la música, otro bombazo del momento es un constructivo progama de la cadena cool por excelencia, Tele5, llamado La Voz. En dicho programa unos preparadísimos couches, es decir, unos catedráticos de teoría de la música de la Universidad de Salamanca, cuatro especialistas en; notación musical, catalogación musical, criterios y técnicas de edición musical, e historia de la música y la cultura en la España contemporánea. Evalúan y forman a un selecto grupo de preparadas y nada lloronas voces de, notable talento y soltura. Especialmente interesesante sus looks interpretativos y sus elegantes atrezzos.

-Es bombazo literario del momento, un texto narrativo de carga sexual y erotismo de alto standing, titulado, 50 Sombras de Gurb. Escrito por el conocido Eduardo Mendoza, un subidón de expresión de los conceptos más IN del sexo y el poder. El protagonista es un elegante marciano al que le ponen muy cachondo los churros.
El caso que, pese a lo mucho que he oído hablar de este libro, por más que lo pido en mi librería habitual, me dicen que no lo conocen...
Esto me tiene algo confusa.


-También he conseguido descifrar que significa la Generación NI-NI. Esta generación, es un grupo de políticos de todos los colores, que no tienen suficiente solidez intelectual, ni inteligencia emocional, ni cultura general, ni tacto, ni preparación formal, ni conocimiento. Desde mi querida Leyre Pajín, hasta Marina del Corral, Secretaria General de Emigración que ha reflexionado y analizado la fuga de cerebros con la siguiente frase: El exódo juvenil actual se debe a un "impulso aventurero".  A estos polítcos, incluida la petarda de Andrea Fabra, NI los queremos, NI los respetamos.

-Es tendencia, el modelo "Tasas". La últimas ayer mismo al salir de mi casa. Abro la puerta y tenía a tres funcionarios de la administración. El primero, del Ayuntamiento, me aplicó por el uso del espacio público para mi disfrute, una tasa de ocio y gozo, es decir, dar un paseo por el carril donde vivo. El segundo, del Ministerio de Medio Ambiente, la tasa de contaminación personal e intrasferible, es decir, mis emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y el uso excesivo de oxígeno ambiental. El tercero, era de la Concejalía delegada de Educación, ya que estoy obligada a pagar una tasa local, si olvido decir los "buenos días, tardes o noches" a mis vecinos.
En fin, me quedo en casa.

-Y a todo esto se acercan las fechas navideñas, fechas que son para muchos entrañables, familiares, nostálgicas y de alegría. Aprovechando este momento de crisis pertinaz y solar de ánimos, al señor de blanco que vive en el escenario del Arte más espectacular del mundo, le ha dado por opinar sigilosamente sobre la figura de Jesús y su nacimiento. Un poco provocando dudas y planteamientos innecesarios, creo yo.  Después de tantos siglos de tradiciones y costumbres ya podía ahora dejarlo quieto y la fiesta en paz. En su biografía sobre Jesús, ahora en su tercer tomo (137 páginas editada por Planeta), sostiene que se saben "pocas cosas" sobre Él, lo enlaza con el emperador Augusto como una "conexión interplanetaria" y suscita su nacimiento en Belén para cumplir una profecía...
En fin, dispuestos a descansar y a disfrutar de unas fechas por lo menos cálidas y entre amigos, a quién le importa ahora si el rey mago negro no apareció hasta el S.XVI o si había mula o buey en el pesebre.
Si nos lo quitan todo, por lo menos a aquellos que la tengan, le conserven su fe.


domingo, 11 de noviembre de 2012

NECIOS

Me encuentro algo confusa, por lo que no debería sentarme a escribir estando "algo confusa", dado que los inconvenientes de mi confusión me pueden llevar a expresarme con claridad.
Cuando soy más analítica y derivo a parámetros racionales, me relajo y acepto todo, como borrega indolente que no piensa, no cuestiona, no se cabrea, no opina.
Enredada ayer entre la prensa, leyendo mil artículos sobre la crisis económica y sus consecuencias, como tantos y tantos días, me encuentro de repente con una inmensa soledad.
Qué necios somos. Todos.
Aunque era más que evidente que esta crisis no nos traería solo consecuencias económicas, sino de valores, sentimientos, traiciones, bajezas, pánico, soledad... aunque todo lo que ocurre a nuestro alrededor es cíclico y antes se experimentó, caemos en los mismos errores y convertimos a nuestra sociedad en un lobo para la sociedad.
Una mujer, como yo, con una vida, con un hijo, con un presente y ahora sin ningún futuro, se ha arrojado por un balcón. No consigo quitarme de la mente esos pocos pasos de distancia entre la puerta de su "hogar" hasta el balcón de su "hogar" y lanzarse al gélido suelo, el mismo por el que accedía todos los días a su "hogar". Acabar con todo, para acabar consigo misma. Acabar con su vida, porque no tiene sentido para ella, no tiene sentido en una sociedad que la va a juzgar, la va a criticar, la ha minado, la ha decepcionado, la ha perdido, la ha abandonado.

No voy a tratar aquí el origen de su acto, más bien, me preocupa el análisis de su acto. Ella era conocida en su ciudad, vivía en un entorno confortable, de apariencias, de apellido reconocido.
¿Es el orgullo tan necio para no reconocer una pérdida?, ¿ocultar tus debilidades económicas te convierten en mala persona?, ¿es más poderoso el perder las cuatro paredes de tu cobijo, que alejarse para siempre de tus seres queridos?, ¿que nivel de angustia padecemos, para volar sin decir adiós?.

No la conocía, apenas he visto una foto suya en las portadas de los periódicos, rubia, con sus gafas de sol, tranquila, normal.

Qué necios fuimos pensando que aquellos que sonreían no sufrían.
Qué necios fuimos pensando que aquellos que nos protegían, no mentían.
Qué necios fuimos pensando que los que subían nunca caerían.
Qué necios fuimos pensando que los que amaban a un hijo, nunca se perderían.
Qué necios fuimos pensando que en los que confiábamos, nunca traicionarían.

Qué necios somos pensando que la mayoría protege a la minoría.
Qué necios somos pensando que la tranquilidad nunca nos abandonará.
Qué necios somos pensando que el dinero siempre nos salvará.
Qué necios somos pensando que el miedo nunca nos sobrepasará.
Qué necios somos confiando en quién nunca demostró confianza.

Todo es difícil; las soluciones eficaces deben existir, la capacidad de reacción debe esperarse, el lamento posterior no debe prolongarse. Lo injustificable no debemos consentirlo.


No he encontrado nunca sentido a las razones para quitarse la vida, no me pareció nunca una escapada, una salida. En mi opinión es una cobardía. La cobardía del miedo, del pánico y la desesperanza. Que no lo haya encontrado no quiere decir que no lo comprenda.
Pero hoy, en una sociedad con un enorme déficit de abrazos, a mi me queda una enorme angustia por no haber podido darle una abrazo a la protagonista de esta historia.









domingo, 30 de septiembre de 2012

LOS DIOSES y LOS MORTALES


¿Sabíais que los dioses no pueden pestañear?

Intentad ver esto sin pestañear...




No podemos, somos mortales. Pestañeamos y mucho; asombrados, impresionados y extasiados. Porque ellos sí parecen dioses. Tienen una elevada carga de sensibilidad, de sentimiento, de arte.
Son bailarines, generan mucha belleza y enormes dosis de placer. Generan cultura.
Realizar esos movimientos perfectos les ha costado muchos años de trabajo, de renuncias, de emociones intensas, de desasosiego, de preguntas. Pero toda su entrega tiene un fin, el otorgar a la sociedad ese trabajo, sin eso, no tendría sentido. Se forman durante años y años, generando unas altas capacidades límites, para que los comunes de los mortales tengamos delicias de dioses a nuestro alcance.
La obra de un artista siempre tiene un destino, el público. Al que nutre de un alto grado de virtudes, sin mucho esfuerzo. Desde una butaca de un teatro o auditorio hasta los pasillos de un museo o una pequeña galería de arte.
Y para que estos dioses lleguen ahí, necesitan formación y a su público. Es vital.
Necesitamos estas cosas, más que nunca. Ahora ante las dudas de un sistema que parece derrumbarse, donde la economía es cuestionada como sistema básico de bienestar, donde debemos aceptar los cambios y aprender a convivir con la moderación del consumo, ¿no podríamos simplemente disfrutar del placer del arte y la cultura?.
Sería perfecto. Es un bien generado por la capacidad humana de trabajo y destinado siempre a los hombres, formar su pensamiento, su diversidad. No es un capricho, es una necesidad intrínseca en el hombre. Todo ha sido creado y originado por nosotros; los acordes, los instrumentos, los pasos de un ballet, la armonía, el ritmo, las pinceladas, las tonalidades, los cánones, las líneas, las perspectivas... TODO.

¿Por qué tiene que ser esta crisis social y cultural?, ¿Por qué llenar de miseria el camino progresivo del desarrollo cultural? ¿Por qué austeridad tiene que ser igual a mediocridad? ¿Por qué perder calidad suprimiendo formación artística?  El hombre quedará codificado, sólo será objeto de producción, no de creación. No debería generar un conflicto, la formación artística no tiene un espacio acotado, de minorías. Siempre ha sido y seguirá siendo, un fin social.
Al igual que un médico se forma para intervenir en el cuerpo enfermo o herido, un artista se forma para intervenir en las almas huecas, vacías o ansiosas, en el alma inquieta, en las almas fuertes que valoran la capacidad humana de superación y créación.
Sobre todo esto hay mucho escrito, desde la cultura de masas, el humanismo, la alta cultura, la pseudocultura, la estandarización... Textos y analísis de todo tipo que abarcan desde las fórmulas establecidas por el clasicismo, las corrientes artísticas contextualizadas en sus momentos políticos y sociales, los movimientos actuales y emergentes, las políticas culturales más vanguardistas, las más conservadoras. Todo se puede conocer a un golpe de clic. Y opinar y debatir sobre los beneficios mayores o menores del fomento de la cultura. Prejuicios no hay, eso es incuestionable.

 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

DE COCO CHANEL A LOS HUEVOS DE CODORNÍZ CON JAMÓN DE PATO

El caso es, que una crónica de verano daría para mucho de surrealismo, sea este mi caso. Bien planteado, hasta histriónica e incluso delirante.
Cuando más animada estaba, así como deseando descargar mis experiencias de "Una noche de Verano", y recibir mogollón de entradas de todas las mentes calenturientas del planteta, me ha dado el bajón.
Y la culpa de mis bajones en la rentrée a mi ciudad habitual, de vivir habitual, donde habito y deambulo, son los solares. Esa extraña habilidad que tiene mi ciudad para que durante el mes de agosto, proliferen los solares. Eso tan tradicional de: "se nos ha caido y nadie sabe como ha sido". Donde había un ruinoso pero bonito y antiguo edificio, cerca de un entrono BIC y posiblemente inmueble catalogado, ahora tenemos, el solar. Preciosísimo donde los haya, oiga.  Sin duda, ha sido el calor, el único y absoluto culpable, nada tiene que ver el Ayuntamiento, por supuesto que no.
Creo y empiezo a estar convencida de que es tendencia en mi ciudad y soy yo la que ando despistada y bastante out. Sin enterarme de que la moda de tirar y no rehabilitar y no respetar, es lo que se lleva. Estoy más desfasada que la moto de un hippy.
¡Pero mira que es bonito el nuevo solar de la plaza de San Pedro!. En esa zona de las terracitas y los bares con sus atractivas marineras y cañicas, ha sido todo un acierto, colocar un buen solar, de esos de valla cutre y vacío doloroso.
Yo aplaudo la iniciativa, porque además para alegría de todos nosotros, el novato solar está a la venta. ¡Si señor!, un solar con sus vistas y todo, su porquería en cuatro días y sus lindos roederos.



Como me aburro, sin playa, sin paseos por Londres, sin visitas a la colecciones de arte en Madrid, sin escapadas a Málaga, sin nada con lo que matar el rato. Me he puesto a establecer un serio ranking de solares en mi ciudad.
Por supuesto el capitán del barco y señor de los mares, es el yacimiento de San Esteban. Una persona como yo, no debería llamar al yacimiento y a todos sus restos arqueológicos, de esa calidad, repercusión mediática, riqueza y tal, solar, no. No nos equivoquemos, no lo he llamado yo, lo dijo precisamente un señor trajeado y con zapatos con cordones, hace unos meses delante de mi en una de las esquinas del yacimiento: ¡Anda, y este solar tan enorme!.
En fin, yo después de oir la blasfemia, santiguarme y seguir arrodillada hasta mi parking de Vibelsa, confirmé para mis adentros, que no estaría de más que las instituciones competentes colocáran en sitio bien visible un gigantesco panel o cartelón, plotter o pizarra vileda, con las características y biografía del yacimiento. Para que no haya equívocos ni malas interpretaciones.



Sigo, otro de nivel, es el frustado espacio de obra social y cultural de la CAM en la calle Trapería, en el antiguo edificio de La Oca. Este con proyección de eternidad, ya lo adelanto, por mucho que lo disimulen. Un edificio de empaque, señorial, con algo de la Trapería, así como que estaba mono. Nunca tuvo que sucumbir a la pala y a ser derribado, no tenía ningún problema estructural. Pero como es tendecia, lo primero a pensar y definitivo, es la cutre e inculta idea de: "lo vamos a levantar chipiguay", con los logos de la CAM (RIP) en todos sus frentes y las esquinas.

El solar de mis dolores, por supuesto, y por mucho que me lo discutan, es el del maravilloso palacete Ponce en el inicio del Paseo del Malecón. Seguir durante años la decrepitud de ese incomparable inmueble, único, solemne, cargado de historia, fue realmente penoso para La Independent, que a veces, aunque no lo parezca, la tipa del tacón tiene sentimientos.
Y ahí lo tenemos, el solar más sexy y catalogado de la ciudad de Murcia. Per sécula seculórum.
No quiero ni pensar, prefiero drogarme.

Llegados a este punto, muchos de los que hayan llegado a este punto, es decir, leído todo lo anterior y atraídos por el rocambolesco título de esta entrada, dirán precisamente que, ¿qué tienen que ver la divina Coco Chanel, y los huevos de codorníz con los solares de la ciudad de Murcia?. Obviamente poco o nada que ver, sólo que son terapia para mi.
La primera por su espléndida elegancia, carisma y personalidad. Siendo yo una  gran fetichista de las mujeres con fuerza, me la intento imaginar abrazada al único cuadro que compró en su vida. Una pequeña obra de Dalí. Una espiga dorada sobre un fondo negro. Así, la vida sutil sobre negro. A ese dorado rayo de sencilla inspiración me aferro yo, ante un feo y patético solar.

Y los huevos de codorníz con jamón de pato, nada tienen que ver con nada. Simplemente estaban en mi móvil al lado de la foto del solar.
La bella y la bestia. Pura Murcia.

  










miércoles, 8 de agosto de 2012

DE LAS COSAS DEL ODIO

A veces me doy miedo. Me preocupo profundamente. En esas situaciones me miro al espejo, a los ojos, a la cuenca de los ojos. En ellas siempre hay como constelaciones, movimientos brillantes que disminuyen y aumentan de intensidad según mis días. Quién me conoce, aquellos pocos, saben los que quiero decir, lo fácil que es para mi, sentir odio. Sentirlo, luego pocas veces lo llevo a la práctica.
Como será el caso del común de los mortales, es un sentimiento (¿o una sensación?) innato e intrínseco en nosotros. Opino que es más cómodo odiar que querer. Y soy de querer a pocos, sufro mucho las decepciones y entonces padezco de blindaje de camara acoradaza en fase antibutrones. Prefiero querer aquello sólo sanguíneo, lo instintivo, lo natural de los vínculos carnales. Lo externo tiene que hacer muchos méritos. Soy una pedorra.
Pero es que al querer, siempre se espera un feedback, estamos cosentidos a que si queremos, hemos de ser correspondidos. Agotadora perspectiva. Y la palabra querer, es magnífica como para devaluarla constantemente, que noto yo que es la cuestión habitual. Se quiere con alma, corazón y cabeza, en trio perspectiva-total. Lo demás es aprecio y cordialidad.

Pero vuelvo al odio. Este es unidireccional, y mucho más divertido. Sus  variables; odio carnal, odio ancestral, odio a muerte, odio por que me odias, odio lo que me molesta, lo odio y punto...... Son características de la tradición, la vulnerabilidad y la consecuencia clara y deshonesta, de no confiar en uno mismo y poder estar por encima de lo dañino. Yo odio la gente tóxica, por ejemplo.
No comparto que este sentimiento sea lo contrario al amor y que no pueda tener un uso práctico y se enfrente constantemente al diálogo y a la comunicación. Opino que el odio, también es una gran fuente de creación y construcción. Quizá no la más aconsejable, pero no por ello a descartar.




Hace años formé parte de la junta directiva del comité regional de Unicef en Murcia, era la secretaria de dicho comité. Y pese a que pueda parecer una acciòn generosa, aquello lo hice por odio. Por odio a mí misma. No podía perdonarme mi egoísmo, mi falta de coraje, mi cobardía, mis miedos, mi indeterminación. Me odiaba enormemente por llevar años y años tragando sin pestañear, imágenes de niños muriendo de hambre, de hambre. Y después me odié mucho más, por frustrada.
No odio a nadie en concreto, de hecho es un gasto energético que no me puedo permitir. Prefiero admirar y sorprenderme de aquellos que saben entregarse en cuerpo y alma a la acción de querer y a la acción más alucinante todavía, la de amar. Admiro a aquellos que nunca jamás odiarán y en el fondo de mi hipotálamo, querría ser como ellos.

Si ahora estoy escribiendo esto, en una tarde tranquila de verano, del vulgar agosto, es porque estoy en mi portátil habitual en mi mesa habitual. He recorrido 140km y volveré a hacerlos de vuelta,  3h. de viaje, para ver a una amiga. Pasar un rato con ella y recibir su cálida mirada.



Y así lo tenía planeado, cuando esta mañana he visto (una vez más), esta noticia:

Y odio a estos engendros. Los odio salvajemente, como ellos son.

La perspectiva de acabar con la vida de otro ser humano es un hecho desmesurado, no tiene comparación y sucede de forma tan trágica y demoledora, que todos somos permanentementes culpables, por pasivos. Eso es otra cuestíon.

Me imagino la mentalidad de estos seres, la sensación de supremacía, de falta de valores, ética y sentimientos. La vida de un animal poco importa, la verdad. Yo misma, puestos a elegir lo veo algo secundario, no es imprescindible en mi vida.
Pero reconozco que en la mayoría de los casos, el sentimiento de odio, no existe en ellos, normalmente los perros, quieren de forma devocional, son sumisos y devotos. Y de algo estoy segura, de tener racionalidad al uso, no ahorcarían nunca a su amo.