Mostrando entradas con la etiqueta murcia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta murcia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de septiembre de 2012

DE COCO CHANEL A LOS HUEVOS DE CODORNÍZ CON JAMÓN DE PATO

El caso es, que una crónica de verano daría para mucho de surrealismo, sea este mi caso. Bien planteado, hasta histriónica e incluso delirante.
Cuando más animada estaba, así como deseando descargar mis experiencias de "Una noche de Verano", y recibir mogollón de entradas de todas las mentes calenturientas del planteta, me ha dado el bajón.
Y la culpa de mis bajones en la rentrée a mi ciudad habitual, de vivir habitual, donde habito y deambulo, son los solares. Esa extraña habilidad que tiene mi ciudad para que durante el mes de agosto, proliferen los solares. Eso tan tradicional de: "se nos ha caido y nadie sabe como ha sido". Donde había un ruinoso pero bonito y antiguo edificio, cerca de un entrono BIC y posiblemente inmueble catalogado, ahora tenemos, el solar. Preciosísimo donde los haya, oiga.  Sin duda, ha sido el calor, el único y absoluto culpable, nada tiene que ver el Ayuntamiento, por supuesto que no.
Creo y empiezo a estar convencida de que es tendencia en mi ciudad y soy yo la que ando despistada y bastante out. Sin enterarme de que la moda de tirar y no rehabilitar y no respetar, es lo que se lleva. Estoy más desfasada que la moto de un hippy.
¡Pero mira que es bonito el nuevo solar de la plaza de San Pedro!. En esa zona de las terracitas y los bares con sus atractivas marineras y cañicas, ha sido todo un acierto, colocar un buen solar, de esos de valla cutre y vacío doloroso.
Yo aplaudo la iniciativa, porque además para alegría de todos nosotros, el novato solar está a la venta. ¡Si señor!, un solar con sus vistas y todo, su porquería en cuatro días y sus lindos roederos.



Como me aburro, sin playa, sin paseos por Londres, sin visitas a la colecciones de arte en Madrid, sin escapadas a Málaga, sin nada con lo que matar el rato. Me he puesto a establecer un serio ranking de solares en mi ciudad.
Por supuesto el capitán del barco y señor de los mares, es el yacimiento de San Esteban. Una persona como yo, no debería llamar al yacimiento y a todos sus restos arqueológicos, de esa calidad, repercusión mediática, riqueza y tal, solar, no. No nos equivoquemos, no lo he llamado yo, lo dijo precisamente un señor trajeado y con zapatos con cordones, hace unos meses delante de mi en una de las esquinas del yacimiento: ¡Anda, y este solar tan enorme!.
En fin, yo después de oir la blasfemia, santiguarme y seguir arrodillada hasta mi parking de Vibelsa, confirmé para mis adentros, que no estaría de más que las instituciones competentes colocáran en sitio bien visible un gigantesco panel o cartelón, plotter o pizarra vileda, con las características y biografía del yacimiento. Para que no haya equívocos ni malas interpretaciones.



Sigo, otro de nivel, es el frustado espacio de obra social y cultural de la CAM en la calle Trapería, en el antiguo edificio de La Oca. Este con proyección de eternidad, ya lo adelanto, por mucho que lo disimulen. Un edificio de empaque, señorial, con algo de la Trapería, así como que estaba mono. Nunca tuvo que sucumbir a la pala y a ser derribado, no tenía ningún problema estructural. Pero como es tendecia, lo primero a pensar y definitivo, es la cutre e inculta idea de: "lo vamos a levantar chipiguay", con los logos de la CAM (RIP) en todos sus frentes y las esquinas.

El solar de mis dolores, por supuesto, y por mucho que me lo discutan, es el del maravilloso palacete Ponce en el inicio del Paseo del Malecón. Seguir durante años la decrepitud de ese incomparable inmueble, único, solemne, cargado de historia, fue realmente penoso para La Independent, que a veces, aunque no lo parezca, la tipa del tacón tiene sentimientos.
Y ahí lo tenemos, el solar más sexy y catalogado de la ciudad de Murcia. Per sécula seculórum.
No quiero ni pensar, prefiero drogarme.

Llegados a este punto, muchos de los que hayan llegado a este punto, es decir, leído todo lo anterior y atraídos por el rocambolesco título de esta entrada, dirán precisamente que, ¿qué tienen que ver la divina Coco Chanel, y los huevos de codorníz con los solares de la ciudad de Murcia?. Obviamente poco o nada que ver, sólo que son terapia para mi.
La primera por su espléndida elegancia, carisma y personalidad. Siendo yo una  gran fetichista de las mujeres con fuerza, me la intento imaginar abrazada al único cuadro que compró en su vida. Una pequeña obra de Dalí. Una espiga dorada sobre un fondo negro. Así, la vida sutil sobre negro. A ese dorado rayo de sencilla inspiración me aferro yo, ante un feo y patético solar.

Y los huevos de codorníz con jamón de pato, nada tienen que ver con nada. Simplemente estaban en mi móvil al lado de la foto del solar.
La bella y la bestia. Pura Murcia.

  










lunes, 11 de julio de 2011

REQUIEM por SAN GINÉS


Cuando los señores visigodos tuvieron a bien visitar nuestras tierras, tierras que por cierto tenían que poseer un paisaje fantástico de contrastes y diversidad, se fijaron en un lugar. Lugar que hoy todavía guarda encanto y misterio, o eso pensamos algunos.
Nada y todo, los hace ser lo que son, es decir, normalmente una ubicación privilegiada acompañada de una visión especial. Rincones con ese halo de eternidad, que con el paso del tiempo no pierden nada de su inicial atractivo ni de su poder de sugestión.
Eso si no se cruza la mano del inversor por medio. El mismo hombre que antaño los convirtió en un lugar especial, se los carga. Y todo por desidia, especulación, mala gestión e incultura aplastante.

Durante el S. XIII y tras la Reconquista este lugar fue convertido en centro monástico por la orden de San Agustín y posteriormente se establecieron allí los franciscanos por iniciativa del adelantado de Murcia D. Juan Chacón.
Estoy hablando del conjunto monumental de San Ginés de la Jara en el campo de Cartagena, frente a la laguna del Mar Menor.
Enclave rebosante de historia, creado bajo un sólido patronazgo y lugar de gran devoción popular. Concebido bajo la sobria estética franciscana, no así, guardaba ciertas obras de valor en cuanto a esculturas y pinturas, hoy todas desmembradas de su lugar de origen y en manos de particulares o quien sabe.
A finales del S.XVI y principios del XVII se configuró el complejo tal y como ha llegado a nuestros días, con algunos añadidos posteriores bastante desafortunados y con la mala suerte, de pese a ser uno de los lugares más singulares de nuestra Región, encontrarse hoy en el más lamentable y doloroso estado de conservación.
Ha sido objeto de innumerables saqueos, expolios e intervenciones de apaño del todo inapropiadas.

Algunos historiadores de nuestra época, principios del XX, han dicho que era pobre y ruinoso, pero estoy convencida de que sin una riqueza arquitectónica sobresaliente, sin grandes recursos artísticos, este conjunto contiene un sencillo y carismático perfil, cargado de posibilidades. Por decirlo de otro modo, tiene encanto.

¿Y de quien es la culpa de esta situación?
De todos, de todos nosotros. De unos más que de otros, pero al fin y al cabo, es nuestra historia. Un lugar de buenas proporciones y estética visual inigualable. Que con unas tajantes y sólidas posturas de conservación, podría ser a día de hoy, un enclave con unos clarísismos atractivos culturales y turísticos. Conjugando tradición y modernidad.


¿Pero que ha llevado a convertir un lugar con tantos recursos históricos y naturales en una  casi escombrera?
Se han planteado en los últimos años distintos proyectos de recuperación. Pasando por manos de gestores, políticos, administración local y administración autonómica y se han elaborado distintos planes de carácter urbanístico.
Pero nada ha dado sus frutos, se sigue alargando y decidiendo quien tiene que poner orden en el asunto, para finalmente llegar a nuestro ya habitual y repetido sistema de: ya que se ha caído, construyamos uno nuevo. Con mármoles y fuentes, con piscinas a dos alturas. Todo nuevo y reluciente.
¿Para que necesitamos más lugares cargados de historia y simbolismo?

¿Que criterios estamos utilizando para permitirnos tener un lugar tan interesante, en el más absoluto desamparo?
No creo que sean los patrimoniales, me pongo que me da un colapso.
Serán los económicos, ¿pero los económicos de quien?
¿De todos nosotros, de la no inversión en turismo cultural de calidad?, o ¿en el beneficio del especulador de turno?

¿Porqué nunca ha interesado aunar esfuerzos e invertir en su recuperación? Una puesta en valor enfocada o dirigida a ser incluido dentro de las amplias variables allí existentes: playa, ciudad, campo, buen clima, buenas comunicaciones, buena comida, historia, arte, tradición, devoción, no sé por decir algo.
Cuando he mencionado este lugar, San Ginés de la Jara, todo el mundo ha tenido palabras de desaprobación y reproche por tal y como se encuentra. Todo el mundo parece opinar lo mismo y se lamenta mucho de que esté perdido.
Creo que está muy tocado, pero no muerto. Mientras sigan existiendo ciudadadanos que valoran este complejo arquitéctonico y su entorno, y luchen por él, no estará muerto del todo. Desde aqui mi más sincera felicitación a todos,  desde el primero hasta el último.
Aquellos hedonistas, que sueñan con recuperar estéticas ascéticas junto a nuevas sensaciones que se vayan a Palencia, o a Burgos, o a Zamora, por ejemplo.

Fué declarado BIC por el Decreto 24/1992 del 28 de Febrero y publicado en el BORM, número 93, el 22 de abril de ese mismo año.
http://www.borm.es/borm/documento?obj=bol&id=8649
Actualmente forma parte de la Lista roja de patrimonio en peligro elaborada por Hispania Nostra.


Para saberlo todo, esta página en facebook.


El mejor artículo publicado en Imafronte nº 16 -2004 pag: 255-266
La arquitectura del convento franciscano de San Gines de la Jara”. De Manuel Muñoz Clares y Luis A. García Blánquez