domingo, 20 de mayo de 2012

LA DEVALUACIÓN DEL PENSAMIENTO O LO QUE ES LO MISMO, EL SUPERÁVIT DE FRIKIS

Siento especial debilidad por una novela que suelo releer todos los veranos, en "Suave es la noche" de Scott Fitzgerald el retrato social es un deleite de personajes varios que son terriblemente actuales. En la mayoría de las ocasiones, me parecen mucho más avanzados que lo que nosotros, más de 80 años después, nos creemos. Una cultura de lo social y de las formas, más rica, más plural, más variada. La clase social marca un punto tangencial con la otra, en el respeto, en la condescendencia. Lo vulgar solo es popular en horizontal, muy pocas veces en vertical.
Cuando un personaje marca una disonancia o una tenue diferencia, el resto lo califica de "snob", o "irritante", pero siempre con clase, con mucha clase. De hecho la mayoría de estos son snobs e irritantes, pero con un estilo del saber vivir que no produce efectos colaterales, solo y únicamente los propios y los autoadmitidos, para de forma sutil y respetada elaborar un variado conjunto de matices, que dentro de una de las épocas más fascinantes del S.XX (el periodo entre guerras y la alegría de vivir) ayudaba bastante a marcar la diferencia.
En nuestros días y muy lejos de la sociedad retratada por Fitzgerald también hay personas que marcan la diferencia, que transmiten un estilo particular que aporta a la sociedad, alegría, lucidez y clase. Hace poco he oído la siguiente frase, "para ser un artista interesante, hay que ser una persona interesante". Exacto, ese es el matiz, las personas interesantes. Brillando por su ausencia, por desgracia.



En cambio, actualmente se produce otro fenómeno rápido y vírico, que incluso posiblemente ya se encuentre en la literatura, que sin ninguna duda ha calado con fuerza y yo me he permitido observar, analizarlo y escribirlo.
Los Frikis, del inglés freak, definido como: extraño, extravagante, estrafalario y tal.
Bien, siguiendo con el paralelismo a mi querida novela, en lo locos años 20 y los salvajes años 30, personajes de este tipo existieron en abundancia. Pero en el matíz de extravagante tratado como con "un algo que contar". Con una novedad vital, con independencia propia. Estoy segura que estos tenian un carisma particular, por el cual no necesitaban la aprobación de los demás, no eran un producto de insatisfechos sociales necesitados de reconocimiento, era algo más creativo, más propio y con mucho más estilo.

Como soy mucho de clasificar y me divierte, me he permitido realizar una lista de frikis actuales, partiendo de dos premisas: no son nada interesantes, ni novedosos y son dependientes, es decir, no existen con un fin en sí mismos, sino porque necesitan a la sociedad para retroalimentarse.

*El Frikipolítico. Alejada ya de nuestras vidas Leyre Pajín, que no llegó ni a nivel de friki, qué más hubiera querido ella... Tenemos un amplio espectro de frikis en frikilandia. Este podría definirse como, un claro bocazas que parlotea de todo y sin equidad, ni contención. Se siente "algo" por tener un status que sin carrera política jamás habría logrado y por ello la prepotencia y el charlateo lo pierden. Inculto e inapropiado, en su momento pudo contener algo de gracia en su "don de gentes" su "simpatía" o su "avanzado estado de gestación" y con esto no aludo a la preñez. Pero nada más lejos de la realidad. Es un claro acomplejado, ambicioso y sin ubicación exacta.
Le recomiendo la biografía de Churchill, para empezar con algo ligerito.



*La Frikiredessociales. Normalmente se trata de una mujer, joven, leída y agradable. Aparentemente controlaba su vida y sus carencias afectivas e intelectuales, hasta que se topó con las redes sociales. Ahí se le vino todo abajo o más bien se nos vino ella arriba. Centro de atención por parte de los demás, por su permanente presencia y su disposición a interactuar con todos, cubre en este ámbito sus escasas dosis de autoestima. Que si la foto más mona cada día, que si ya me he levantado, que si me voy a acostar, que si soy la mejor en mi trabajo y viva la madre que me pario. Que si no tengo otro tema que yo misma, y lo que necesito es un reality para mi sola. Eso la friki relaityredessociales. Agotadora.
Le recomiendo terapia anti-smartphones y la biografía de Tintoretto.



*El Frikisociety. Aquí hay de todo, es tendencia. Pero en contra de lo que se pueda pensar, empieza a predominar en caballero frente a la señora. Un jovensobradamentepreparado que tiene como lema "porque yo lo valgo", pero en realidad, solo él sabe que lo vale. Es un producto medianamente elaborado y con extremas versiones de sí mismo. Chipiguay donde los haya, no falta a ningún sarao, es adorable con todas/os y cultiva la amistad al igual que yo cultivo los lichis ( o ciruela de china) en mi salón.
En general es muy insustancial, pese ir a la última y tener una imagen cuidada, es rancio y prehistórico. Sin determinar.
Ellas, eso, contienen un vacio vital que sólo pueden llenar con Zara.
Lo último para desear como pareja.
Le recomiendo "Cometas en el cielo" de Khaled Hosseini y un fin de semana en Afganistan para vivir la experiencia in situ.



*Los Frikisfrikis. Es la versión aburrida y mentirosa de los frikis reales, los que nunca se levantaron pesando ser extravagantes o diferentes, totalmente opuestos a los innatos, a los originales. Menosprecian la sensibilidad ajena porque descartan su existencia.
En general un ejemplo de los frágiles que somos. Lo rápido que nos convertimos en lo que no queremos, en lo que nunca hubiéramos imaginado ser. Intuyo que es por una defensa, ante la falsedad de las palabras y los actos.
Estos deambulan por el mundo con una total falta de compromiso o de respeto, sobredosis de egoismo y vanidad. Una pena.
Supongo que lo mejor es que eligan su propia lectura, el mundo de la literatura es tan amplio como particular.
Pero puestos a recomendar, algo de mi gusto, para disfrutar del ser humano.















sábado, 28 de abril de 2012

LA REGIÓN DE MURCIA EN EL PUBIS DE LAS CORBATAS....

Desconozco bastante el presupuesto de las distintas Consejerías Autonómicas responsables de la imagen exterior de nuestra Región (Murcia), así como el presupueto del Info, Cámaras de Comercio y demás instituciones medianamente responsables y creíbles.
Desconozco cómo son exactamente los habitantes de Corea del Sur, sus costumbres mundanas, sus aficiones, sus tradiciones y gustos artísticos.
Desconozco que cuesta una campaña de difusión bien planteada, para conocer las virtudes o principales atractivos de una zona tan sumamente alejada de este país anteriormente mencionado, es decir, vender Murcia a los Coreanos (del Sur) en un continente tan lejano, en un país tan opuesto, en culturas tan equidistantes.
Desconozco el precio exacto para poder elaborar una "corbata de acero", su diseño, impresión, producción, distribución, transporte etc.

En fin, desconozco muchas cosas, las cuales me planteo cuando leo el pasado miércoles tremenda noticia en el diario La Verdad; Pepe Yagües esculpe corbatas metálicas
El artista las ha titulado "Murcia etero (eterocultural)", para difundir y dar a conocer Murcia en este país del lejano Oriente.

Lo que sí conozco y lo juro por Snoopy es el tamaño de mi inteligencia.
Lo que sí conozco y no lo juro por nada ni por nadie,  es mi criterio estético, mi espanto por lo vulgar, mi irritación ante lo esperpéntico y lo de muy mala leche que me pone el mal gusto. Todo esto unido a que me he enterado y no debería haberme enterado jamás de esta iniciativa artística. La brillante idea de colocar el mapa de la Región de Murcia en un pubis femenino, en una soez  figura femenina, en una horrenda, hortera y espantosa corbata metálica.



Es que no me lo puedo creer.
Y para colmo el artista va respaldado por una de las galerías de arte más prestigiosas de la ciudad de Murcia y se permite la desfachatez de vender esta milonga para promocionar la Región de Murcia a los amigos Coreanos (del Sur).

No doy crédito.

Me atrevo a proponer, ya puestos, ¿Por qué no, para la próxima colección, unos tangas en hierro repujado, elaborados en Casillas, con un pene sobre un huertano castizo con el plano del Mar Menor a lo largo de dicho miembro?, ¿y presentarlo en Lituania, para que los lituanos vengan a bañarse a las cálidas aguas de la laguna salada más grande y bonita de Europa?

Yo de ser lituana, no me lo pensaba. No sólo venía a veranear a la playas de La Manga sin dudarlo, sino que me compraba el tanga de firma artística y me lo traía puesto.

Bueno, esta claro que yo soy más de Pedro Cano, Isidoro Valcárcel, Gabarrón, Ramón Gaya, o cualquiera de los grandes y brillantes artistas que han traspasado muchas veces y con muy buen criterio, las fronteras de nuestra pequeña Región. Eso de ARTISTAS.

¿A lo mejor solo tengo un caracter irritable y deformación profesional?

Lo que me temo, es que proporcionalmente, esto pueda traer muchos más visitantes a nuestra Región, que todas las campañas turísiticas de los últimos años. Ojo.
Por lo menos Coreanos (del Sur). Como que lo veo.


lunes, 20 de febrero de 2012

CAPITAL ERÓTICO

Hacía tiempo que no me pasaba esto. Me enfrento a algo, en lo que no tengo un criterio claro, una respuesta rápida.
Cuando creces acompañada de 44 compañeras de clase, y en casa, sólo chicos, hay algo que debes mantener bien despierto. Aprendes a pensar rápido, o bien para sobrevivir, o bien para quedar la menos tonta, entre las posibles tontas.
Me enfrento a lo que el poeta, ensayista y narrador, Fernando Aramburu llama con tan buen tino: "La belleza triunfal". “La inteligencia humana necesita ilusiones. Y quien las crea y vende, triunfa”.
Y todo esto, a causa de un artículo, una socióloga y un tema controvertido: El Capital Erótico de Catherine Hakim.

Para ella, este capital es uno de los cuatro activos personales, tras el económico (dinero), el humano (lo que se sabe) y el social (a quién se conoce), siendo el erótico el más complejo de todos. Este, es una suma de muchos factores como la belleza, el encanto, las aptitudes sociales, el estado físico, la habilidad sexual o la fertilidad. Convirtiendo a quién lo posee en un triunfador, especialmente en el mundo laboral. En los otros mundos ya es sabido que el estar cañón abre puertas....

Me quedo muerta, porque aparte añade que todos tenemos déficit sexual. Todos.

Lo primero que hago y a tope de curiosidad es buscar una foto de la autora de este texto, imagino que seguramente será una perfecta socióloga anglosajona, con cara de intelectual venida arriba y sobrada de atractivos. Entiendo que habla con conocimiento de causa y tiene un alto capital erótico.
Bien, la foto no me dice nada, o si me lo dice, me lo callo.



Se supone que la mujeres tenemos más capital erótico, porque le dedicamos mayor esfuerzo, a los hombres les resulta más atractivo y no es ilegítimo aprovechar el capital propio para realizar mayores ventas, o vendernos nosotras mismas. Los guapos/as se mueven mejor en sociedad y pueden negociar lo que sea.
Entiendo que sea un activo, dentro de los cuatro, un plus, no está mal. Está bien.
Siempre que alguna morsa no entienda que esto vale por sí solo y que no tiene porque estar acompañado de un bagaje intelectual.

Confieso mi placaje mental.
Las feministas convencidas, por supuesto, la han puesto verde, pero algunos otros le dan la razón, primero porque esto no es un invento suyo, tiene su origen en un sociólogo francés de la segunda mitad del S.XX Pierre Bourdieu, cuyos planteamientos Hakim utiliza y le da forma, insinuando que es una manera de poder dentro del capitalismo.



Fuera puritanismo, fuera tabúes, fuera encorsetamientos, fuera lo políticamente correcto, fuera formar el intelecto, fuera machacarse en cursos de 300H., fuera el pensar, fuera el doctorado, fuera el master, fuera los cuatro idiomas: la iniciación al chino y el ruso comercial.
Fuera la presbicia, fuera la celulitis, fuera los tutoriales online, fuera leer a Kant, Hegel, Schopenhauer, Heidegeer, o cualquier filósofo al que se le ocurra hablar de estética. Fuera lo teorizante, fuera lo complejo, fuera lo abstracto. Fuera los circuitos culturales, fuera la soporífera y agotadora carrera por cultivar el alma, fuera TODO.

Señoras inviertan en rentabilidad erótica. Señoras compren wonderbras, agoten los maquillajes, ligueros, lencería y demás accesorios. Señoras aprendan a humedecerse los labios, cruzar las piernas, dejar caer la mirada, dejar caer el tacón. Señoras, cómprense una talla menos, fajas y corsés. Señoras lean a John Cleland, al Marqués d'Argens, al Marqués de Sade, a Henry Miller, a Valérie Tasso, por decir algunos.
Metodología de la buena y marco teórico para una de las ideas más arrasadoras y seguramente más reales. No puede ser más chirriante pero más cierta.
¿En realidad, se basaría esencialmente en algo tan simple? ¿Los guapos o los más sexys tienen más seguridad en si mismos, gestionan mejor sus emociones y adquieren mejores aptitudes sociales?. Tal vez, sin generalizar.

El ser humano es tremendamente complejo, no existe nadie plano, no existe la felicidad asociada a la belleza, no existe la rentabilidad plena del atractivo físico, por sí solo, el rollo top model y poco más.
Las personas y las no personas (que en mi vida he trabajado con alguna), son ricas en matices, brillantes en posibilidades, amplias, profundas, variables.

Prefiero el sano intelecto, prefiero la bella inteligencia. E incluso el sexo inteligente.

Y ya puestos a Richard Gere, que me tiene convencida con su capital erótico. Muy convencida.



miércoles, 1 de febrero de 2012

CIUDAD-ANOS

Observamos con distancia la evolución de nuestro espacio urbano. Aceptamos como buenas o como posibles, las imposiciones administrativas, políticas o gubernamentales. Encajamos como podemos el vivir en ciudades no adaptadas al hombre, a su movilidad y a sus necesidades: entorno-persona.
Compartimos esa fealdad permanente que rige los nuevos conceptos estéticos, donde nos engullen más los aspectos comerciales que los artísticos. Es decir, predominan fachadas de famosos comercios y la estética la marcan los escaparates de Zara o Fnac.
Dejamos por imposibles las cuestiones patrimoniales dotándolas de lastre económico e incultura colectiva, sin normativas firmes y tajantes de conservar y proteger.
Pero no siempre fue así, de hecho para los que amamos el Arte, la ciudad, en un principio, fue la determinante del Arte.
Cuando el hombre sin saberlo convirtió la urbis en el escaparate más perfecto de la estética y la belleza.

Todas las civilizaciones antiguas compitieron por crear, con estilos muy diferentes y fines diversos, ciudades monumentales.
En el Imperio Romano, el concepto de la ciudad creció directamente dependiente de un concepto humanista. Todo lo que originaba, el orden, la composición, la estética, los espacios, estaban vinculados a parámetros de ciudad- práctica, pero bella. Las primeras intenciones de crear un Arte en si mismo, unos espléndidos y inigualables precedentes urbanos, orientados a embellecer las ciudades. Siempre fue más importante el exterior que el interior.

La conciencia colectiva de mantener un entorno rico y que enorgulleciera a sus habitantes, una sensibilidad alejada de cuestiones religiosas o profanas, la cual esgrimió unos modelos arquitectónicos, que aún hoy seguimos estudiando y validando como cánones perfectos.
Maravillosas columnas sosteniendo impresionantes frontones, obeliscos, portas, templos, mausoleos, teatros, foros, circos.
Hoy visitamos boquiabiertos lugares de excelentes virtudes técnicas, precisas, secuencias rítmicas, solemnes, grandiosos. Y que fueron transmitidos de época en época, siglos tras siglos.
En el Renacimiento, se recupera esa concepción tan arraigada en épocas griegas y romanas, de la definición del espacio urbano como espacio estético. Plazas y escultura urbana, recordemos que el famoso David de Miguel Ángel nació para estar ubicado en el exterior, cuajadas de una sensibilidad donde Arte y entorno urbano caminan paralelos.
Se planteaba la primacía absoluta de la belleza formal frente a cualquier otra consideración.
Desarrollo y reacciones a un clasicismo que sometido a principios de un idealismo supuso un reto para artistas y mecenas.
El Barroco, fue sin duda la expresión máxima del Arte urbano, solo una, UNA, de la fuentes concebidas en la ciudad de Roma, es sin matices, el ejemplo más firme de ciudad bella.


Y así crecieron las grandes ciudades en todos los periodos artísticos, todo movimiento implica una evolución. La escala estética proporcional a la virtud humana.

Y ahora...

Ahora necesitamos ciudades de supervivencia, donde no ser absorbido por el tráfico y sus derivados.
Ya no buscamos conceptos estéticos y, si los buscamos, no tienen criterio humanista. Ahora la premisa es consumista, de mercado, no se rigen por estéticas conjuntas.
Las rotondas de nuestras ciudades alardean de mamotretos escultóricos de dudoso gusto y poco consenso.
Los nuevos espacios, como plazas, barrios, avenidas, conjugan criterios basados en lo practicable, o con suerte disponer de escasas zonas verdes, de difícil mantenimiento. Coexistimos con una necesidad de volumetrización de la ciudad, tanto desde el punto de vista constructivo como perceptivo. Volumen y más volumen, sin ningún criterio.
Sin duda no podemos volver a estéticas del Renacimiento, ¿pero, podemos recuperar de alguna forma los principios de conmensurabilidad, la belleza basada en la armonía?
¿Son armónicos nuestros espacios urbanos?
Los que nacen nuevos, ¿tienen una estética que pueda formar parte de las corrientes artísticas? ¿Que queda de la ciudad y su Arte en los nuevos barrios y urbanizaciones?
Suponemos que hay un nuevo canon, el Centro Comercial.

Pero hemos tenido suerte, en el ámbito urbano ha surgido un nuevo elemento que está ayudando mucho a la elevación suprema del concepto “ciudadano” .
Yo los he definido los CIUDAD-ANOS.
Y sí, si es lo que parece, me refiero a ellos como los elementos “tontos del culo”. Son directamente proporcionales a los anos más desagradables del planeta, son anos, sólo eso. No tienen cerebro, ni corazón, ni alma, ni siquiera tienen ojos, no. No tienen nada que les proporciones una condición digna.
Ya que indigno y lamentable es a lo que se dedican.
Las pintadas.

Esas decoraciones maravillosas que inundan nuestras calles y nuestros monumentos, nuestros rincones favoritos, nuestras plazas y todo aquello que debemos cuidar y defender como civilizados y racionales pobladores de las ciudades.


No me imagino Florencia pasando por esto, allí están orgullosos de sus fachadas, sus fuentes, sus palacios, sus iglesias, tienen o deben tener ese orgullo de tradición, historia y educación, por no decir “respeto”.

Les deseo lo peor la verdad. Paso de cortarme un pelo. Lo peor.

lunes, 2 de enero de 2012

LOS HOMBRES QUE SÍ AMABAN A LA MUJERES


Me resulta asombroso lo egoísta que puedo parecer, si en estos momentos no me dedico a lamentarme por los recortes económicos, la subida de impuestos y todas esas consecuencias que parece convertirán nuestras vidas, en amargos pozos de tristeza y desazón. Seremos más pobres, pero quizá ¿ganaremos en otras cosas?.
Si no hacemos un esfuerzo por buscar en nuestro interior alternativas a lo económico, no sabremos disfrutar de lo que dejamos por el camino. La abstracción en momentos como estos, debería estar derivada hacia el romanticismo, por ejemplo.  Nada más que el amor y su pasión. Esto anda demodé y entrar en términos apasionados puede resultar agotador, es cierto que ahora esto no tiene mucho sentido, en nuestro mundo se ama con cordialidad, inteligencia, tiranía, egoísmo, acuerdos, lucidez, mediocridad, sensatez.

Se da la paradoja de que es una paradoja lo mío con el amor. El amor humano, el divino ya lo dejé claro.
He de confesar que me confunden muchos los términos que los circunscriben, no sé bien delimitar donde empieza una cosa y donde termina otra. Pero, si bebo de mis fuentes, las artísticas, por supuesto, lo que más me atrae, con trabajosa desmesura, son los amores pasionales. En el Arte como en la Ópera las pasiones desenfrenadas.
La pasión, ¿existe hoy?, o solo es el deseo mal llevado, como un huevo sin sal. Claro que si nadie hubiese descubierto la sal, tomaríamos los huevos sin ella, pero ¡no!, se descubrió y ahora, mal que le pese a los hipertensos, la sal es el ritmo de un huevo.
Pasión canalizada, indiscutiblemente apasional.

Puccini por ejemplo, tuvo que ser un hombre muy pasional. A lo mejor me equivoco y era un tremendo huevo sin sal. Pero siendo uno de mis ídolos musicales, ¿pudo escribir lo que compuso, sin un poquito de sal?. Siempre lloro con Puccini, siempre lloro con la Ópera.
No estoy segura si amaba a las mujeres, o si las convirtió en el mal de amores, de las desgracias y padecimientos. Creo que las amaba, como buen italiano. Canalizó en ellas pasiones extraordinarias, no sólo amatorias sino también vitales, de vida y muerte.
Qué bonito. Yo hubiera dado lo que fuera por estar sentada a su lado y oír junto a él, los primeros acordes del Vissi d' Arte. El creador del algo así, ¿como amaría?
Amaba a María Callas, lo sé, aunque la vida no los uniera. Amaba sus ojos gigantes, su fragilidad, su inseguridad, su maravillosa voz, su elegancia, solo ella es Tosca.



Modigliani, ¿por qué ha transcendido tanto su figura?. Pobre, enfermo, sin fortuna, ¿por qué? por su pasión, sin duda. Entre todos los inconmensurables pintores de la Historia del Arte, yo podía haber elegido a cualquiera de los que en sus obras plasmase la belleza de la mujer perfecta, ideal o magna, como Boticcelli, o el exótico Klimt o las rotundas bellezas de Rubens.
Pero es Modigliani quién amó perdidamente a las mujeres, con su trazo sencillo, ese minimalismo formal, no necesitaba nada superfluo, tenía una visión perfecta.
La mujer de Modigliani no buscaba ser decorada, ni mostrar su anatomía, ni bellos vestidos, o poses sensuales. Ser amada por Modigliani tuvo que rozar el paroxismo, la locura.
El tenía su propio estilo, esa interpretación de lo esencial del alma de la mujer, lo suyo no fue una incursión en la Historia del Arte, lo suyo fue una incursión en todas y cada una de nosotras.




Clint Eastwood, ama a las mujeres. Puedo afirmar y afirmo que es el director de cine que sabe encontrar lo más contenido de los sentimientos íntimos de una mujer. Sus mujeres tienen ansias de vida y él las canalizada a través de una cámara. Las historias de amor en el cine rondan en muchas ocasiones la languidez, la utopía y la idiotez. Sólo aquella que estremece por igual a hombres y mujeres, que parece tan real como tu propio aliento, que entumece tus sentidos hasta agotar tus ganas de respirar, es una gran pasión. Cuatro días dura su encuentro con Francesca, que origina toda una vida de futuros planteamientos y dudas. Los cuatro días de la pasión más bella jamás descrita en el cine.




Podría seguir, me quedan algunos nombres.
No me preocupa resultar empalagosa. Lo que me preocupa es que desaparezca Youtube y no pueda repetir y repetir cada una de estas maravillosas escenas.
Eso para mí, sí que sería una crisis devastadora......

jueves, 15 de diciembre de 2011

UN DIOS SALVAJE



Si Dios es, ese ente que entendemos debe estar siempre de buen rollo.
¿Que pasa cuando tiene un mal día?
¿Que ocurriría?
¿Se llenaría el mundo de enfermedades causantes de dolor y tristeza?, ¿existirían miles de casos de Sida sin tratamiento por falta de recursos?, ¿montones de cánceres en gente joven jodiéndoles la vida y su entorno?, ¿se producirían terremotos arrasadores de vidas y ciudades?, ¿ocurrían guerras étnicas, religiosas, fratricidas?, ¿existiría una atroz trata de blancas y violaciones permanentes de los derechos de la mujer, turismo sexual de niñas y explotación del trabajo infantil?.

!!!Joder¡¡¡ Pues menos mal que oficialmente y a día de hoy, no se nos ha informado de que el señor Dios tenga un mal día. Estoy encantada del alivio.
No sé si como entidad, pero dentro de cada uno de nosotros hay un pequeño “dios salvaje”.
Yo personalmente pienso que vivir en sociedad ya es una salvajada.

No existe el modelo de vida ideal, of course. Ni existen los sistemas sociales perfectos, cierto. Las relaciones sociales son complejas y confusas, evidente.
¿Que es más higiénico, aceptarlas y encajarlas, adaptándose a una especie de sodomía permanente?
¿O por otro lado, ser muy anti-bourgoise y especialmente flatulento?
Seguro que lo primero, sin duda.

Pese a mi exagerada pasión por la literatura y época victoriana; de vidas encorsetadas, cortesías extremas, moral rígida, educación exquisita, saber estar permanente, de tiempos y protocolos estrictos, damas reprimidas, caballerosidad al límite etc. No creo que hubiera encajado en ella, ni media hora.



¿Pero por qué llevo tan mal últimamente, las permanentes muestras de bajeza moral, decepciones amistosas, colapso de sentimientos, el que te despachen con desaire, la sobrecarga de opiniones no solicitadas, las falsedades y pantomimas sobreactuadas, los capullos en vinagre en general y la mala educación en particular?
Seguramente se deba a una puesta en valor de mis propios sentimientos frente a la devaluación social.
Me aferro en plan histérico a una frase del tremendamente genial Fernando Savater, “Nada puede reclamarse cuerdamente a la vida”

¿Es absolutamente necesario que la vida sea tan hiperrealista?

Creo que soy demasiado exigente. ¿Pero con quién?

Claro, no son lo mismo unos boquerones en vinagre que un bacalao a la vizcaína. No.
Tampoco es lo mismo unas palomitas de maíz que unos buñuelos de manzana. No.
Ni tampoco es lo mismo la mortadela que un jabugo cinco jotas. No
Y así interminablemente.
Por ello no se le puede exigir lo mismo a todo el mundo. Cada uno tiene su capacidad psicomotora y su opendemind que la vida le ha dado. O que se ha buscado.

Parezco una vieja cascarrabias, quizá lo segundo, para nada lo primero.


En 2007, una soberbia Yasmina Reza, escritora, actriz y dramaturga francesa, escribe un libro con un argumento a camino entre: la idiotez colectiva, la trastienda humana, los instintos personales, las ganas de gritar y la corrección social.
Y las pústulas de las parejas que bajo la piel emergen en medio de los acontecimientos más banales. No lo he leído, prometo hacerlo antes de cumplir los 36. Pero para goce y alegría de mi cuerpo, he visto la estupenda adaptación de Polanski para el cine.
Una hora y media de psicoanálisis y terapia grupal.
Aconsejo verla.

No puedo dejar de pensar y darle vueltas a mi cuarto y mitad de cerebro, con la necesidad de, en ciertas ocasiones y ante ciertas personas, dejarse llevar por el instinto “salvaje”, la incorrección y las jodidas ganas de decir cuatro verdades bien dichas. Y luego “aquí paz y después gloria”. Sin ser groseros pero directos, con clara dignidad verbal. Y gestual, si llega el caso.
Sinceramente debe sentar de maravilla. E incluso lo compararía con algo bastante escatológico, pero eso lo dejo para otros.

En fin, que Dios me perdone.
O, ¿lo tengo que perdonar yo a él, por tener un constante “mal día”?
Paso de perdonarlo, que para eso es Dios.